El presidente Gustavo Petro, ordenó a la embajadora en Quito, María Antonia Velasco, “venir de inmediato” a Bogotá. Esto, tras la decisión de Ecuador de elevar los aranceles a las importaciones colombianas del 50 % al 100 % a partir del 1 de mayo.
“Nuestra embajadora en Ecuador debe venir de inmediato y el próximo consejo de ministros se realizará en un punto de la frontera con Ecuador”, indicó el jefe de estado en su cuenta de X.
Con esta decisión, aumenta las tensiones comerciales y diplomáticas entre ambos países.
En su pronunciamiento, a través de su cuenta en X, Petro también mencionó que ha tenido “paciencia para aguantar los insultos del presidente ecuatoriano” a él y a Colombia.
El jefe de estado reiteró: Insulta el presidente del Ecuador al gobierno colombiano que ha incautado más cocaína en toda la historia del mundo. Insulta el presidente Noboa al presidente colombiano que hoy anuncia al país la disminución de las hectáreas de cultivos de hoja de coca en Colombia que no se lograba desde el año 2018”.
De otro lado, el mandatario insistió que podrían existir alianzas entre narcotraficantes de Colombia y Ecuador para la salida de cocaína desde los puertos del vecino país, con complicidad de políticos ecuatorianos.
“Que expliquen en Ecuador porque caen cargamentos de cocaína en esos barcos de negocios malolientes, que expliquen los políticos del Ecuador porque se debilitó tanto la vigilancia en los puertos marítimos que pasaron a ser los mayores exportadores de cocaína del mundo”. Para el presidente Petro, las mafias colombianas están trabajando con los narcotraficantes ecuatorianos, con el pleno conocimiento de la clase política y económica de ese país.
Petro resaltó, que mantiene la cooperación en temas energéticos con Ecuador, e hizo un llamado a evitar más hechos de violencia que involucre a ambos países.
Cabe recordar que el hecho más relevante es el llamado a consultas del embajador de Ecuador en Colombia, una medida que evidencia el deterioro de la relación bilateral y que marca un punto de inflexión en la actual coyuntura diplomática entre ambos países vecinos.
La guerra comercial entre Colombia y Ecuador, dos países con una larga y sólida relación comercial que además son miembros de la Comunidad Andina (CAN), comenzó con la imposición de aranceles del 30 % por parte del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, alegando que su vecino del norte no estaba haciendo lo suficiente en materia de seguridad en la frontera común donde operan bandas del crimen organizado.
El cobro de un arancel del 30 % a los productos colombianos importados por Ecuador comenzó el 1 de febrero y, ante la respuesta de Colombia invocando el principio de reciprocidad, Quito los subió al 50 % el 1 de marzo.
El Gobierno de Ecuador aseguró este jueves en un comunicado que la “tasa de seguridad” impuesta por la Administración de Noboa se elevará “tras constatar la falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia”.
Este anuncio ocurre días después de que Petro asegurara que el exvicepresidente correísta Jorge Glas es un “preso político”, declaración que Noboa catalogó como un “atentado contra la soberanía”, motivo por el cual llamó a consultas al embajador de Ecuador en Bogotá.
