El Gobierno francés busca contener la violencia registrada en París y otras ciudades, donde se reportaron saqueos, ataques contra edificios públicos y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
El Gobierno de Francia anunció que solicitará la implementación de toques de queda parciales en varias ciudades del país, como respuesta a los graves disturbios registrados durante el fin de semana, que dejaron numerosos comercios saqueados, daños en instalaciones públicas y enfrentamientos entre manifestantes y agentes de seguridad.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, informó que pedirá a las prefecturas establecer restricciones de movilidad en las zonas más afectadas. Aunque todavía no se han identificado oficialmente todos los territorios donde se aplicará la medida, el Ministerio del Interior prevé divulgar un mapa detallado de los sectores que estarán sujetos a las restricciones.
Según explicó el jefe de Gobierno, los toques de queda localizados representan, por ahora, una alternativa más adecuada que declarar el estado de emergencia nacional. Sin embargo, advirtió que esta posibilidad continúa sobre la mesa si la situación de orden público empeora.
Lecornu también aseguró que las autoridades no permitirán que los saqueos se conviertan en una situación permanente y anunció una respuesta judicial contundente contra los responsables de los actos vandálicos.
Más de 2.300 personas bajo custodia policial
Las autoridades francesas intensificaron las investigaciones para identificar y judicializar a quienes participaron en los disturbios del sábado 17 de octubre, jornada en la que se registraron saqueos de establecimientos comerciales, ataques contra edificios públicos y choques con las fuerzas de seguridad en París y otras localidades.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Justicia, hasta las 8:00 de la mañana del lunes 19 de octubre, 2.331 personas permanecían bajo custodia policial por hechos relacionados con las protestas y los saqueos. El organismo indicó que cerca del 70 % de los detenidos eran mayores de edad y que la Fiscalía solicitaba prisión preventiva en más del 80 % de los casos.
En el área metropolitana de París, alrededor de 200 investigadores trabajan en la identificación de los sospechosos mediante imágenes de cámaras de videovigilancia. El Gobierno también hizo un llamado a la ciudadanía para que aporte información que permita esclarecer los hechos y facilitar las capturas.
Gobierno advierte que podría endurecer las medidas
El primer ministro atribuyó parte de los desórdenes a sectores de la extrema izquierda y otros hechos a la delincuencia común. Asimismo, calificó de preocupante que los disturbios no hayan dejado víctimas mortales, pese a la gravedad de los enfrentamientos registrados.
Con los toques de queda parciales, el Ejecutivo francés busca recuperar el control de las zonas afectadas, prevenir nuevos saqueos y reforzar la seguridad ciudadana sin recurrir, por el momento, a medidas excepcionales de alcance nacional.
La evolución de los disturbios y el resultado de las investigaciones determinarán si las restricciones se amplían o si el Gobierno considera necesario declarar el estado de emergencia.
