Opinion

La codacense Laura Lizzette Arroyo, cumplió su sueño de titularse de manera simultánea en dos carreras

Todos los días, la rutina de Laura Lizzette Arroyo Cruzco, de levantarse temprano para ir a la universidad, en donde transcurría la mayor parte de su día, preparada y en pie, para enfrentarse a los retos diarios que implicaban estudiar dos carreras de manera simultánea. 

Siempre permanecía en constante actividad entre  libros, copias y trabajos académicos esta joven de 21 años, para lograr su sueño de ser egresada de la universidad de los Andes con dos titulaciones, una en ingeniería civil y la otra en ingeniería ambiental.  

Esta codacense de nacimiento quien culminó su bachillerato en el colegio Nacional, partió hacia la capital del país, con sus maletas cargadas de ilusiones y propósitos, con el deseo de hacer doble titulación.

Sus sueños no se detuvieron e inicio la difícil pero no imposible tarea para sobresalir y brillar en estas dos carreras en la cual tenía fijada sus meta como profesional.

Después de haber dedicado más cinco años, y cursar muchas materias en su pensum e incontables horas de sueño; Laura Lizzette Arroyo Cruzco, logró graduarse con promedios que muestran su calidad académica durante el trascurso y desempeño como estudiante en sus dos carreras.

“A muchas personas se le viene a la cabeza que al graduarme de dos carreras en una Universidad privada vengo de una familia rica. No es así, mis padres pasaron por muchos sacrificios, para darme los estudios, pero lo más importante creyeron en mí y lo arriesgaron todo y aquí está el resultado de ese esfuerzo” expresó Arroyo Cruzco.

Otro codacense que se siente orgulloso con el doble título obtenido por Laura Lizzette, es el profesional en derecho Jorge Eliecer Bernard, quien la felicitó de manera personal y la motivó para que siga adelante ahora como una gran profesional de las ingeniarías.  

Convencida de que la tarea debe continuar, en la actualidad cursa una maestría, a través de una beca que se ganó por sus resultados académicos.  

Esta joven hoy es un ejemplo para los bachilleres del municipio de Agustín Codazzi, a quien exhorto a seguir adelante y no desfallecer en sus propósitos porque lo sueños si se pueden hacer realidad.