Regionales

Ola invernal deja más de 60 familias damnificadas en zona rural de Tamalameque, Cesar

La temporada de lluvias ha estado arreciando fuertemente en el municipio de Tamalameque, principalmente en la zona rural, donde varias familias han quedado damnificadas, se perdieron cultivos y las vías de acceso están intransitables.

Alexis Robles, director de Defensa Civil, informó que la situación más grave se presenta en la vereda Mata de Guadua, corregimiento de Antequera, donde alrededor de 70 familias están afectadas por el crecimiento del caudal del río Magdalena, el cual está siendo monitoreado por los organismos de socorro.

La Defensa Civil, junto con la Administración Municipal, realizó el censo para prestar ayuda a estas personas que están damnificadas, que suman 300 aproximadamente. Estas familias han perdido cultivos de pancoger y presentan graves afectaciones en su área de residencia.

De igual manera, se está trabajando sobre el muro de contención desde la vereda de Campo Alegre hasta El Jobo, el cual presenta deterioro en la malla vial.

Por otra parte, Robles informó que la noche del domingo, fuertes lluvias y vientos huracanados, dejando inundaciones en avenidas y en la escuela del corregimiento de Antequera.

El fenómeno natural destechó varias viviendas ubicadas en una invasión dentro de una finca llamada Mata Redonda. Defensa Civil está atenta a la convocatoria del Comité Municipal de Gestión del Riesgo, para analizar la situación y tomar medidas para atender a las familias afectadas por la ola invernal.

En el departamento del Cesar, el Ideam ha emitido las alertas sobre varios municipios, especialmente en Chimichagua y Chiriguaná, por posibles inundaciones debido a que puede subir el nivel de la ciénaga de Zapatosa.

También hay riesgo de deslizamientos de tierra en La Paz, sobre la serranía del Perijá, y en Pueblo Bello, por su cercanía a la Sierra Nevada.

LOS COMPROMISOS PARA LA REGION

En una reunión realizada recientemente en la capital del Magdalena, entre Javier Pava Sánchez, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, y los gobernadores de Cesar, Córdoba, Sucre, La Guajira, Atlántico y Bolívar, se acordó la creación de un plan de acción regional ante la segunda temporada de lluvia.

Se establecieron acciones puntuales, entre ellas, realizar una mesa de trabajo constante entre todos los actores y sus oficinas de Gestión del Riesgo Departamentales, quienes también jugarán un papel importante en sentido que tendrán que consolidar informes a través de mapas de riesgos para identificar la cantidad de personas o familias que viven en alto riesgo.

“Acordamos establecer una alianza para la ejecución de un plan de acción de corto, mediano y largo plazo que permita trabajar sobre problemas comunes en los Departamentos y permitan afrontar de una manera muy estricta las situaciones que se van a presentar en esta segunda temporada de lluvia”, dijo Javier Pava.

De igual forma señaló que, “el compromiso que asumimos desde el nivel Nacional es fortalecer el sistema nacional de gestión de riesgo y desastres, razón porque invitamos a que desde los municipios se fortalezcan los trabajos que vienen realizando. Verificaremos la viabilidad para realizar trabajos con maquinaria amarilla y estudiaremos el tema de buscar alianzas ante las posibles inundaciones que se presentarán con el objetivo de realizar las evacuaciones correspondientes”.