Sofía Alejandra Gaviria Correa presentó su renuncia irrevocable a la candidatura al Senado de la República, inscrita por el Partido Oxígeno. La decisión, comunicada formalmente a la Registraduría Nacional del Estado Civil y al Consejo Nacional Electoral (CNE), se fundamenta en una serie de graves señalamientos que apuntan a deficiencias internas en la colectividad.
Las cartas de renuncia dirigidas al registrador Nacional Hernán Penagos y al presidente del CNE, Cristian Ricardo Quiroz, exponen las razones de carácter político y personal que llevaron a Gaviria Correa a tomar esta determinación.
Entre los motivos principales, Gaviria Correa destacó la “falta de garantías democráticas internas” dentro del Partido Oxígeno. Esta afirmación sugiere una carencia de mecanismos que aseguren la participación equitativa y el respeto a las decisiones de sus miembros.
Así mismo, la excandidata al Senado denunció la “ausencia de espacios reales de deliberación”, lo que podría limitar la participación de los militantes en la toma de decisiones del partido.
“Persecución frente a posturas políticas”
Un punto particularmente delicado en su denuncia es la mención de “situaciones de persecución frente a posturas políticas”. La “falta de independencia en la toma de decisiones” es otra de las razones esgrimidas por Gaviria Correa. Adicionalmente, la renuncia de Gaviria Correa se sustenta en la “ausencia de una causa programática clara”.
En entrevista con los medios de comunicación del país, Gaviria Correa se refirió a esta decisión y la respondió a Ingrid Betancourt, quien afirmó que “la batalla no es para tibios”, refiriéndose a las personas que salieron de la colectividad.
“Ella es una persona muy inteligente, pero su personalidad autoritaria, su egoísmo y su desconexión con el país ya lo han dicho todo”, mencionó. Incluso, aseguró que Betancourt maneja el Partido Oxígeno “como un guante para su manipulación”, expresó.
“Yo no puedo hacer parte de ese guante de manipulación”, añadió.
Finalmente, la excandidata al Senado criticó “prácticas que no reflejan la institucionalidad que debe caracterizar a un partido político”. Esta afirmación engloba una serie de comportamientos o procedimientos que, a su juicio, son contrarios a los principios de transparencia, legalidad y buen gobierno que se esperan de una organización política.
En consecuencia, Gaviria Correa solicitó a ambas entidades electorales que se realicen “las anotaciones y trámites administrativos correspondientes para efectos de dejar sin efecto mi inscripción como candidata”.
La renuncia de Gaviria Correa plantea serios interrogantes sobre la dinámica interna del Partido Oxígeno y podría tener repercusiones en el proceso electoral en curso. Las acusaciones vertidas por la excandidata, aludiendo a la falta de democracia interna y a la persecución de voces críticas, abren un debate sobre la salud democrática de las organizaciones políticas en el país.
