Valencia de Jesús rindió un emotivo homenaje a uno de sus más grandes referentes musicales: el maestro Calixto Ochoa Campo. En el marco de los 92 años de su natalicio y los 70 años de la grabación de su emblemática canción Lirio Rojo, fue develada una escultura monumental en su honor.
El acto, realizado en la plaza principal del corregimiento, fue organizado por la Alcaldía de Valledupar, a través de la Oficina de Cultura Municipal, y reunió a familiares del maestro, autoridades, músicos, gestores culturales y habitantes de la población.
La jornada comenzó en el cementerio local con una ofrenda floral y continuó en la plaza, donde la Banda Municipal de Valledupar, integrada por 25 músicos y dirigida bajo un arreglo del maestro Martín Tordoya, interpretó Lirio Rojo. La melodía volvió a sonar siete décadas después de su primera grabación, justamente en la tierra natal de su creador.
Uno de los momentos centrales fue la develación del busto elaborado en bronce por el escultor Jhon Peñaloza Almanza, quien trabajó durante cerca de tres meses para plasmar los rasgos del recordado juglar y elementos de su universo musical.
La obra incorpora botones de acordeón en su parte frontal y, en la posterior, nombres de algunas de las canciones que integran el amplio legado de Calixto Ochoa, autor de más de mil composiciones.
“Hacer un homenaje de este tipo al maestro Calixto Ochoa, uno de los juglares más grandes de nuestra música, fue un reto muy grande”, manifestó el escultor durante la ceremonia.
La familia del maestro también expresó su gratitud. Dulsaides Bermúdez, esposa de Calixto Ochoa, destacó que su música permanece viva en la memoria de quienes crecieron con sus canciones.
El alcalde de Valledupar, Ernesto Orozco Durán, resaltó que la escultura representa un reconocimiento permanente a un artista que llevó el nombre de Valencia de Jesús a distintos escenarios del país y que dejó una huella imborrable en el folclor vallenato.
Con esta obra, Valencia de Jesús convierte su plaza principal en un nuevo espacio de memoria y homenaje a Calixto Ochoa, manteniendo vivo el legado de uno de los grandes juglares de la música vallenata.
