Durante el Zapatosa Fest 2026, expertos, autoridades y comunidades coincidieron en la urgencia de acciones integrales para proteger uno de los sistemas hídricos más importantes del país.
Chimichagua, Cesar. En el marco del Zapatosa Fest 2026, se llevó a cabo el panel ambiental “Latidos del Agua: el presente y futuro del río Cesar y la Ciénaga de Zapatosa”, un espacio que reunió a autoridades ambientales, academia, sector educativo y comunidades, y que dejó como principal conclusión la necesidad urgente de fortalecer la articulación institucional para garantizar la recuperación de este sistema hídrico estratégico.
Durante el encuentro, la directora de Corpocesar, Adriana Margarita García Arévalo, destacó que el río Cesar no puede entenderse de manera aislada, sino como parte de una red ecohidrológica interconectada con humedales, caños y la cuenca del río Magdalena.
“El sistema hídrico del Cesar constituye un regulador estratégico dentro de la cuenca del río Magdalena en el norte de Colombia”, afirmó.
De acuerdo con los análisis presentados por la Corporación, el 72,5 % de las áreas evaluadas registra degradación extrema, mientras que un 27,3 % presenta alteración fuerte, evidenciando la alta presión sobre el territorio asociada a factores como la contaminación, la deforestación, los cambios en el uso del suelo y la alteración de los cauces.
Frente a este panorama, Corpocesar reiteró que la restauración ambiental debe ir acompañada de acciones coordinadas que permitan reducir las presiones sobre los ecosistemas.
“Los procesos de recuperación requieren intervenciones integrales. Si no se controlan las causas de deterioro, los avances pueden revertirse”, explicó la directora.
En el panel también participó la investigadora en recursos hídricos Stefany Vega, quien presentó resultados de un estudio doctoral sobre la cuenca del río Cesar, basado en más de 16.000 registros hidroclimáticos, de calidad del agua y erosión.
Según la investigación, bajo escenarios climáticos adversos, el caudal del río podría disminuir hasta en un 13,66 % hacia el año 2030, mientras que se evidencian procesos erosivos crecientes, acumulación de sedimentos y afectaciones en la calidad del agua, especialmente en zonas impactadas por vertimientos.
No obstante, el estudio también señala que es posible avanzar en la recuperación del sistema mediante la implementación de estrategias coordinadas, que podrían reducir significativamente la erosión y las cargas contaminantes.
“Los problemas del río Cesar y de la Ciénaga de Zapatosa deben abordarse desde una visión de cuenca, entendiendo la interconexión entre los distintos ecosistemas”, indicó Vega.
Por su parte, la docente Cristina Beleño resaltó la importancia de fortalecer la educación ambiental y la apropiación social del territorio, mientras que el pescador y líder comunitario Genaro Madrid compartió la percepción de las comunidades frente a los cambios que ya afectan la dinámica de la pesca y los medios de vida.
El sistema hídrico del Cesar abarca territorios de los departamentos de La Guajira, Cesar y Magdalena, conectando ecosistemas estratégicos que cumplen funciones clave en la regulación hídrica, la biodiversidad, la seguridad alimentaria y la adaptación al cambio climático.
En este contexto, Corpocesar hizo un llamado a las entidades territoriales, autoridades ambientales y al Gobierno Nacional para avanzar en una agenda conjunta que permita consolidar acciones efectivas de recuperación.
“El trabajo articulado entre instituciones, comunidades y sectores es fundamental para garantizar la sostenibilidad de este sistema hídrico y el bienestar de las generaciones futuras”, concluyó la directora.
El mensaje del panel fue claro: el río Cesar aún puede recuperarse, pero requiere decisiones oportunas, coordinación institucional y compromiso colectivo para asegurar su protección y sostenibilidad en el tiempo.
