Luto por la muerte de Fabio Andrés Torres Molina, conocido cariñosamente como ‘El Rector’, empresario, publicista y gestor vinculado durante décadas al mundo artístico, empresarial y cultural del Cesar.
Su fallecimiento, ocurrido este lunes 24 de agosto, causó profunda tristeza entre empresarios, artistas, músicos y amigos que destacaron su aporte al desarrollo creativo de Valledupar y su estrecha relación con la industria del entretenimiento.
Un hombre que convirtió la creatividad en empresa
Torres fue fundador de Zona Creativa, compañía desde la que desarrolló proyectos de publicidad, diseño, artes gráficas, marketing y producción de eventos.
Su trayectoria lo llevó a convertirse en un personaje reconocido dentro del ámbito artístico vallenato. Desde finales de los años noventa, cuando estuvo vinculado a la revista Rumbera, comenzó a fortalecer sus relaciones con artistas, empresarios y productores, consolidando posteriormente una amplia experiencia en promoción y posicionamiento de figuras musicales.
Ese recorrido le valió el apelativo de ‘El Rector de la publicidad’, una denominación que resumía el respeto y reconocimiento alcanzados durante su carrera.
Una relación cercana con Silvestre Dangond
Uno de los capítulos más importantes de su vida profesional estuvo relacionado con Silvestre Dangond, a quien acompañó en diferentes momentos de su carrera artística, especialmente en procesos de promoción y lanzamiento de proyectos musicales.
Con el paso de los años, la relación profesional se convirtió en una amistad cercana. Torres también mantuvo vínculos con personas del círculo más cercano del artista, entre ellos Nicolás ‘Niko’ Arredondo, cuya familia acompañó tras su fallecimiento en 2023.
Un legado de superación
Además de su trayectoria empresarial, Fabio Torres dejó plasmada su historia de vida en el libro autobiográfico ‘Cumplir mi sueño, mi plan favorito’, presentado en 2025 durante la Feria del Libro de Valledupar.
En la obra relató las dificultades que enfrentó desde su adolescencia y cómo, pese a los obstáculos, logró construir una carrera empresarial alrededor de su pasión por las artes gráficas, el diseño y la creatividad.
Torres también dedicó parte de su tiempo a compartir experiencias sobre emprendimiento, disciplina y perseverancia, especialmente con nuevas generaciones interesadas en convertir sus ideas y sueños en proyectos empresariales.
Su partida deja un vacío en el sector creativo de Valledupar, pero también un legado ligado a la publicidad, el emprendimiento y la música vallenata, ámbitos en los que durante décadas dejó una huella que será recordada por empresarios, artistas y amigos.
