El presidente Abelardo De La Espriella exigió resultados operacionales en dos semanas y anunció el despliegue del Plan Urano, con Aguachica como centro de operaciones. El departamento también busca recursos para implementar tecnología antidrones.
Una ofensiva de seguridad contra los grupos armados ilegales que tienen presencia o injerencia en el Cesar fue ordenada por el presidente de la República, Abelardo De La Espriella, durante un Consejo de Seguridad Extraordinario realizado en Valledupar.
La reunión, que se prolongó hasta la madrugada de este viernes en el Batallón de Artillería N.° 2 La Popa, se desarrolló en medio de la preocupación de las autoridades por los recientes ataques y enfrentamientos registrados en diferentes zonas del departamento.
En el encuentro participaron la gobernadora del Cesar, Elvia Milena Sanjuán; el alcalde de Valledupar, Ernesto Orozco Durán; el secretario de Gobierno departamental, Eduardo Esquivel, además de otros 19 alcaldes del territorio.
Plan Urano tendrá su centro en Aguachica
Uno de los principales anuncios fue la activación del Plan Urano, una estrategia conjunta entre el Ejército Nacional y la Policía que tendrá como principal centro de operaciones a Aguachica.
Desde este municipio se coordinarán acciones hacia distintas subregiones del departamento, con especial atención inicialmente en Aguachica, Pailitas, Pelaya, La Gloria y Gamarra, además de otros municipios del centro y norte del Cesar.
La operación estará enfocada principalmente en afectar las estructuras del ELN, Clan del Golfo y disidencias de las FARC, señaladas por las autoridades de mantener presencia o capacidad de acción en diferentes sectores del departamento.
Presidente exige resultados en 15 días
Uno de los puntos que mayor atención generó durante el consejo fue la exigencia de resultados en un corto periodo.
De acuerdo con el secretario de Gobierno, Eduardo Esquivel, el presidente De La Espriella ordenó que el Plan Urano entregue resultados concretos durante las próximas dos semanas.
El mandatario también anunció su regreso al Cesar en aproximadamente 20 días para revisar personalmente los avances de la estrategia de seguridad.
La instrucción, según explicó Esquivel, estuvo orientada a que las autoridades dejen en segundo plano los reportes estadísticos y concentren sus esfuerzos en operaciones que permitan golpear las estructuras armadas.
“Él no quiso que la Fuerza Pública se refiriera a estadísticas, a golpes. No. Es qué vamos a hacer en dos semanas, qué resultados tenemos que tener en este plan estratégico”, explicó Esquivel.
Ataques con drones encienden las alarmas
La decisión del Gobierno se produce después de los hechos registrados en la vereda Los Pinos, zona rural de Pelaya, donde tropas del Ejército se enfrentaron con integrantes del Frente Camilo Torres del ELN.
Durante el combate se habrían utilizado drones y otros artefactos lanzados desde el aire, dejando como resultado dos militares heridos.
Este tipo de ataques se convirtió en uno de los principales temas abordados durante el Consejo de Seguridad, ante la necesidad de fortalecer la capacidad de respuesta de la Fuerza Pública frente al uso de nuevas tecnologías por parte de los grupos armados.
Cesar prepara inversión de $30.000 millones en tecnología antidrones
Como respuesta a esta amenaza, el Gobierno Nacional impartió instrucciones para que el Cesar avance en la implementación de sistemas antidrones, equipos destinados a detectar, identificar y neutralizar dispositivos utilizados para realizar ataques.
La Gobernación del Cesar busca aportar recursos del Fondo de Seguridad Territorial para sacar adelante el proyecto.
Según explicó Eduardo Esquivel, actualmente existe un certificado de disponibilidad presupuestal por aproximadamente $6.150 millones, que correspondería al aporte del departamento a una iniciativa cuyo valor total estaría cercano a los $30.000 millones.
La meta es que el Cesar pueda disponer de sus propios equipos tecnológicos para enfrentar ataques con drones, sin tener que depender exclusivamente de dispositivos facilitados temporalmente por otras instituciones.
Inteligencia, otro frente de la ofensiva
Además del componente operativo y tecnológico, el Gobierno anunció un fortalecimiento de las capacidades de inteligencia militar y policial, consideradas fundamentales para anticipar los movimientos de las estructuras ilegales y desarrollar operaciones de mayor precisión.
La instrucción presidencial apunta a combinar inteligencia, despliegue territorial y tecnología para recuperar el control de las zonas afectadas por la actividad de los grupos armados.
“Necesitamos tecnología”, habría enfatizado el presidente durante la reunión, al referirse a las nuevas modalidades de ataque utilizadas por las organizaciones ilegales.
Con el Plan Urano y la anunciada inversión en sistemas antidrones, las autoridades buscan modificar la respuesta de seguridad en el Cesar y enfrentar una amenaza que, según las autoridades, ha incorporado cada vez más herramientas tecnológicas en sus acciones violentas.
