El proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027 comenzó a generar fuertes cuestionamientos en el Congreso, especialmente por los recortes previstos para diferentes sectores y entidades del Estado.
Durante la presentación del proyecto ante el Legislativo, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, expuso las principales cifras y proyecciones de las cuentas nacionales para el próximo año. El debate contó con el respaldo de la bancada de Gobierno, pero también con reparos de congresistas de distintas regiones.
Entre las voces críticas estuvo el representante a la Cámara por el Cesar, Alfredo “Ape” Cuello Baute, presidente de la Comisión Tercera, quien advirtió sobre los efectos que, a su juicio, podría tener la distribución de los recursos para las regiones y organismos públicos.
Cuello manifestó su solidaridad con las comunidades afectadas por las emergencias registradas en el Pacífico y el Eje Cafetero, pero aseguró que la Costa Atlántica también enfrenta una situación crítica que requiere atención prioritaria.
“La Costa ya tiene su propia tragedia, y este presupuesto la agrava”, afirmó el congresista durante la discusión.
Según Cuello, uno de los principales desafíos será la atención del fenómeno de El Niño, cuyo impacto podría representar una amenaza de grandes proporciones para la región. El representante cuestionó que, mientras se requieren mayores esfuerzos para enfrentar sus consecuencias, se contemplen reducciones presupuestales en sectores estratégicos como Agricultura, Minas y Energía, Ambiente y Salud.
Congreso y organismos de control, entre los más afectados
Otro de los puntos que generó preocupación en el congresista tiene que ver con la distribución de los recursos de inversión.
De acuerdo con las cifras expuestas durante el debate, la inversión total tendría una reducción del 3 %, mientras que el recorte sería considerablemente mayor para algunas entidades y ramas independientes del poder público.
Cuello señaló que el Congreso tendría una disminución del 26 % en su presupuesto de inversión, mientras que la Registraduría Nacional del Estado Civil enfrentaría una reducción del 16 % y los organismos de control tendrían un ajuste cercano al 61 %.
Para el representante, estas decisiones podrían afectar la capacidad operativa de instituciones fundamentales para el funcionamiento democrático del país.
Uno de los principales motivos de preocupación está relacionado con la Registraduría, debido a las responsabilidades que tendrá en la organización y desarrollo de los próximos procesos electorales.
Cuello cuestionó que el Gobierno nacional esté compensando las reducciones presupuestales de algunas entidades con incrementos en otros sectores, mientras que las instituciones independientes terminan asumiendo una parte importante del ajuste.
¿Habrá una nueva ley de endeudamiento?
Durante su intervención, el presidente de la Comisión Tercera también puso sobre la mesa otra pregunta que podría marcar el futuro del proyecto de presupuesto: ¿el Gobierno presentará una nueva ley de endeudamiento?
El congresista recordó que la Ley 2382 de 2024 fue proyectada para utilizar los cupos de endeudamiento disponibles hasta 2026, por lo que pidió claridad sobre la estrategia que tendrá el Ejecutivo para financiar las necesidades contempladas en el Presupuesto General de la Nación para 2027.
La discusión apenas comienza y el proyecto tendrá que superar un amplio debate en el Congreso antes de convertirse en ley.
Como presidente de la Comisión Tercera de la Cámara, Cuello Baute tendrá un papel determinante en este proceso, debido a que esta comisión participa en la definición de las ponencias y en el análisis de las principales iniciativas económicas del Gobierno.
Sus cuestionamientos anticipan así una negociación compleja alrededor del Presupuesto 2027, en la que estarán en juego los recursos para las regiones, la inversión pública y el funcionamiento de entidades consideradas claves para el Estado.
