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Al menos seis muertos tras ser arrollados por un carro en festival de Bélgica

Al menos seis personas fallecieron este domingo después que un coche embistiera un cortejo de carnaval al sur de Bélgica, indicaron las autoridades locales en una rueda de prensa, en la que informaron igualmente de 10 heridos graves y 27 leves.

La Policía ha arrestado a las dos personas que viajaban en el vehículo y se ha abierto una investigación por asesinato, aunque la Fiscalía no da preferencia al móvil terrorista.

Entre las 4.30 y 5.00 de la mañana hora local un vehículo aceleró contra un grupo de entre 150 y 200 personas que acompañaban a los Gilles, tradicionales personajes carnavalescos de diversas localidades del sur de Bélgica.

En un principio se informó de cuatro fallecidos pero posteriormente las autoridades sanitarias informaron a la prensa de que el balance se incrementó a seis, mientras que diez personas “luchan por su vida”.

El alcalde de la ciudad, Jacques Gobert, activó el plan de catástrofes: al lugar del suceso acudieron hasta ocho ambulancias, se trasladó a los heridos más graves a varios hospitales de la región y se habilitó el polideportivo de la ciudad como dentro de emergencias para atender también con psicólogos a los familiares de las víctimas.

Las dos personas detenidas son originarias de La Louvière, localidad cercana del lugar del atropello, y nacidas en 1988 y 1990. El sustituto del fiscal Damien Verheyen explicó a la prensa que aún no han prestado declaración y que no eran conocidos por las autoridades.

Aclaró que se excluye que hubieran embestido al cortejo tras una persecución policial, como habían difundido algunos medios de comunicación en un primer momento. La investigación determinará el móvil de lo ocurrido, ya que se desconoce si el vehículo fue lanzado de forma intencionada o no contra el gentío, si bien los testigos aseguran que el coche aceleró antes de arrollar.

Las autoridades deberán esclarecer la trayectoria y velocidad del vehículo, que fue encontrado en otro punto, cerca de donde tuvo lugar el incidente.

Verheyen afirmó que, actualmente, “no dan preferencia a la pista terrorista” y que “no hay elementos que permitan pensar en que es un ataque terrorista”. El alcalde ordenó poner fin a las festividades de Carnaval en la región, las primeras que se celebraban tras las cancelaciones por la pandemia.

El rey Felipe, así como el primer ministro, Alexander de Croo, y la ministra del Interior, Annelies Verlinden, acudirán al lugar del suceso para apoyar a las víctimas y a sus familiares.

 “Horrible noticia de Strépy-Bracquegnies. Una comunidad que se reunía para festejar fue golpeada en todo el corazón. Mis pensamientos están con las víctimas y sus familias. Mi apoyo también a los servicios de emergencia, por su ayuda y asistencia”, indicó De Croo a través de su perfil oficial en Twitter.

«No hay palabras, es el horror. Llegar al lugar de los hechos poco después de la catástrofe, ver esos cuerpos esparcidos por la carretera, gente sufriendo… No puedes imaginar que esto pueda existir y, por desgracia, es lo que está ocurriendo. No hay palabras, es dramático”, indicó Gobert.

El presentador de la cadena RTL Fabrice Collignon, que participaba en las celebraciones, relató que el grupo hacía su recorrido por la ciudad cuando de pronto “oímos un gran ruido procedente de la parte trasera y un coche se estrelló literalmente contra el grupo de personas”.

“Fue una escena que nunca pensé que vería en mi vida. El coche aceleró y cuando nos dimos cuenta de que algo estaba pasando, todos estaban en el suelo. La gente gritaba. Había música y sonrisas y tres segundos después, gritos. Fue horrible”, describió.

El cortejo de vecinos de Strépy-Bracquegnies acompañaba a varias personas disfrazadas de Gilles, una de las cuales se encuentra entre los fallecidos. Gilles es un personaje tradicional del carnaval de Binche, cuya celebración ha sido reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, así como de otras localidades del país.