El presidente Abelardo De La Espriella anunció una reforma integral al Código Nacional de Tránsito, con la que busca modificar el sistema de multas y reducir los costos que actualmente deben asumir los conductores.
El Gobierno Nacional prepara una reforma integral al Código Nacional de Tránsito, con el propósito de revisar las sanciones, trámites y cobros que, según el presidente Abelardo De La Espriella, pueden terminar convirtiéndose en una pesada carga económica para los propietarios de vehículos.
El mandatario cuestionó que una infracción de tránsito pueda generar, con el paso del tiempo, una deuda elevada por concepto de multas, intereses, patios y servicio de grúa, especialmente cuando el vehículo constituye la principal herramienta de trabajo de una familia.
“No puede ser que una multa termine convirtiéndose en una condena económica para una familia”, afirmó el presidente.
Un Código de Tránsito que, según el Gobierno, necesita cambios
De La Espriella aseguró que la legislación actual ya no responde a las condiciones económicas y sociales del país.
Por esta razón, dio instrucciones a la ministra de Transporte, Elsa Noguera, para avanzar en la elaboración de un nuevo Código de Tránsito que actualice las normas vigentes.
“Tenemos una ley expedida en el año 2002 que después de cinco reformas sigue desconectada de la realidad del país y, sobre todo, del bolsillo de los colombianos. Llegó la hora de poner la ley al servicio de la gente”, sostuvo.
¿Qué podría cambiar para los conductores?
La reforma planteada por el Gobierno contempla varios aspectos que impactarían directamente a los ciudadanos:
- Multas: se buscaría establecer sanciones más justas y proporcionales.
- Intereses: se revisaría la acumulación de cobros derivados de las infracciones.
- Patios y grúas: el Gobierno pretende revisar los costos asociados al inmovilizar un vehículo.
- RUNT y SIMIT: se analizarían los cobros relacionados con estos sistemas y trámites.
- Cursos de tránsito: la propuesta contempla reducir sus costos.
- Licencias de conducción: se estudia ampliar su vigencia para disminuir la frecuencia de los trámites.
- Revisión técnico-mecánica: se plantean plazos que, según el Gobierno, sean más razonables.
Multas proporcionales y sin afectar el sustento familiar
Uno de los principales objetivos anunciados es evitar que una infracción relativamente menor termine generando una obligación económica difícil de asumir.
El presidente señaló que, entre sanciones, intereses, patios y grúas, algunos ciudadanos pueden terminar pagando una suma superior a un salario mínimo e incluso perder el vehículo con el que generan sus ingresos.
La intención del Gobierno sería establecer un sistema en el que las sanciones mantengan su función de prevención y seguridad vial, pero sean proporcionales a la capacidad económica y a las circunstancias de cada caso.
También se revisarían patios y grúas
Los costos de patios y grúas estarán entre los asuntos que serán analizados dentro de la reforma.
El mandatario cuestionó que estos valores puedan acumularse durante largos periodos hasta superar el valor que una familia está en capacidad de pagar.
Además, aseguró que su administración investigará posibles estructuras irregulares relacionadas con este negocio y advirtió que buscará combatir lo que calificó como “mafias” vinculadas a estos cobros.
Seguridad vial seguirá siendo prioridad
Aunque el Gobierno plantea reducir o modificar determinadas cargas económicas, el presidente insistió en que la reforma no busca eliminar los controles destinados a proteger a conductores, pasajeros y peatones.
“Vamos a proteger la vida y la seguridad en las vías”, afirmó.
La propuesta deberá avanzar ahora hacia la elaboración del nuevo marco normativo, por lo que los cambios anunciados todavía no modifican las obligaciones vigentes para los conductores.
El debate estará centrado en encontrar un equilibrio entre las sanciones necesarias para garantizar el cumplimiento de las normas de tránsito y los costos que deben asumir diariamente los colombianos.
