Opinion

Otra salida en falso del congresista Chichí Quintero

Por: Ubaldo Anaya Flórez

Eloy Chichí Quintero debería guardar silencio cuando se tocan temas relacionados con el periodismo y los medios de comunicación en el Congreso de la República.

Simplemente porque él y su familia son propietarios de una emisora en Valledupar  y, su hermano, Carlos Quintero, funge como director del noticiero Maravilla Informa; en donde cada día critica a quien se le viene en gana.

La molestia de Quintero Romero con los medios de comunicación y los periodistas es porque hacemos poco o nada por el Cesar.

Y lo que es peor, ahora quiere dejar a su hijo Carlos Felipe Quintero, como heredero de esa curul.

Esta semana salió a relucir Chichí Quintero, no por su gestión a favor del Cesar, sino porque votó a favor del articulito que metieron en la ley anticorrupción; con la que se busca silenciar a la prensa, a esa que los critica por sus malas acciones, por su falta de gestión y su politiquería.

Asegura Quintero Romero, defendiendo la ley, que es “amante de la libertad de prensa”; pero hay que castigar a los periodistas que “se pasan de maracas” criticando al Congreso.

Pide el honorable representante que “eso no puede seguir”, refiriéndose a las críticas que se le hace al Congreso desde los medios de comunicación.

Afirma que nosotros nos creemos “dueños de la verdad”, sólo por informar que él es uno de los congresistas que no le cumple al pueblo que lo eligió.

Y es que Chichí Quintero es uno de los 74 congresistas que votaron a favor del polémico artículo 68 de la ley anticorrupción; en donde se “plantea que la persona que mediante injuria o calumnia pretenda atacar a un funcionario o exfuncionario público, “denunciando hechos falsos sobre él o su familia podrá tener de 60 a 120 meses de prisión”, además de una multa de hasta 13 mil salarios mínimos”, según publicó www.eltiempo.com.

Tras dos largos periodos en el Congreso, como representante a la Cámara por el Cesar, en el Partido Cambio Radical, a Quintero debería darle pena presentar a su hijo; Carlos Felipe, a las próximas elecciones a nombre del Partido Liberal.

Primero se valió de sus influencias en Cambio Radical para que lo eligieran contralor distrital en Barranquilla; un cargo al que Carlos Felipe Quintero llegó en medio de una verdadera polémica.

Luego lo hizo renunciar para que sea candidato a la Cámara de Representantes. Hasta el momento, es poco lo que Carlos Felipe ha mostrado como aspirante.

Aunque Chichí está convencido que Mello Castro le va a poner los mismos votos que lo eligieron como alcalde en octubre de 2019; con lo que ya da por sentado que Carlos Felipe tendrá credencial.

No se acuerda Quintero Romero que de octubre de 2019 a marzo de 2022 habrá pasado mucha agua por debajo del puente Hurtado y Mello Castro no es que sea un gran elector.

Y peor la cosa, los que eligieron a Mello Castro no están muy contentos con su gestión y están pidiendo a gritos que se acabe el mandato para elegir a otro que venga a intentar enderezar la ciudad en muchos temas.

Usando sus mismas palabras, quiero decir que Chichí Quintero se “pasa de maracas” durmiendo en las sesiones y haciendo nada por el Cesar.