La Unión Sindical Obrera (USO), el sindicato más relevante de la industria del petróleo en Colombia, ha solicitado formalmente que Ricardo Roa sea apartado de la presidencia de Ecopetrol.
Martín Ravelo, actual presidente de la USO, manifestó que esta exigencia responde a un «clamor» y un «sentir creciente» entre los trabajadores de los campos de producción, el sistema de transporte y las refinerías. Según el líder sindical, la permanencia de Roa se ha vuelto insostenible debido a los crecientes cuestionamientos jurídicos y reputacionales que rodean su figura.
Riesgo reputacional y sostenibilidad de la compañía
El argumento central del sindicato radica en la necesidad de proteger la estabilidad y la imagen de la empresa más importante de los colombianos. Ravelo subrayó que, al cotizar Ecopetrol en las bolsas de valores de Bogotá y Nueva York, la confianza de los mercados es fundamental para su sostenibilidad.
El sindicato considera que Ricardo Roa debe «dar un paso a un costado» para concentrarse en ejercer su defensa técnica y sus derechos fundamentales al debido proceso y la presunción de inocencia, permitiendo que la junta directiva designe a una persona que se enfoque exclusivamente en el fortalecimiento del negocio original y la búsqueda de hidrocarburos.
De aliados estratégicos a críticos de la gestión
La postura de la USO marca un giro significativo, dado que la organización apoyó la campaña presidencial de Gustavo Petro, de la cual Roa fue gerente, e inicialmente respaldó su ejecución administrativa en Ecopetrol.
Sin embargo, Ravelo explicó que, aunque han logrado avances en materia laboral, los problemas de carácter jurídico contra Roa se han exacerbado en los últimos meses, haciendo que su permanencia en la cabeza de la compañía sea inviable para los intereses de los trabajadores
Ante las críticas por no haber actuado antes frente a informes de consultoras internacionales que advertían riesgos, el presidente del sindicato afirmó que no tuvieron acceso a esos documentos de manera oportuna.
Amenaza de movilización y huelga nacional
La USO ha dejado claro que no se quedará de brazos cruzados si la junta directiva de Ecopetrol decide ratificar a Roa en su cargo. Ravelo advirtió que la organización está dispuesta a utilizar todas sus herramientas legales y sindicales, incluyendo la movilización y la huelga, para defender el patrimonio público. «No vamos a vacilar si la permanencia del Ricardo Roa le genera una inestabilidad a nuestra empresa», afirmó, señalando que el sindicato nació precisamente para defender la estabilidad de Ecopetrol.
El ambiente de tensión ya ha tenido repercusiones directas en las relaciones laborales. Tras el comunicado del sindicato exigiendo la salida de Roa, la administración de la petrolera canceló el acto protocolario de instalación de la mesa de negociación de la convención colectiva que estaba previsto para esta semana.
A pesar de esta cancelación, la USO anunció que presentará su pliego de peticiones de manera autónoma para dar inicio formal al conflicto colectivo laboral, buscando mejorar las condiciones de miles de trabajadores en todo el país.
