Durante la noche del domingo 5 de julio, el corazón del Cesar que enamora latió en más de 8.000 personas que asistieron a la inauguración oficial de los II Juegos Parasuramericanos Valledupar 2026.
La magia ancestral de la Sierra Nevada de Santa Marta, la fuerza espiritual de los pueblos indígenas, la riqueza cultural del Caribe colombiano, las notas de los acordeones, el llamado a la protección y conservación de las especies en vía de extinción, así como el poder transformador del deporte, se unieron en una noche inolvidable que anunció al mundo que el evento multideportivo más importante en la historia del departamento del Cesar, un hito para Colombia, Suramérica y Centroamérica, ya comenzó.
El presidente del Comité Paralímpico de las Américas, Julio César Ávila, hizo referencia a la emoción que genera el inicio de estas justas. “Hemos esperado este momento con mucha ansiedad y con el corazón lleno de orgullo”.
Y extendió un sentido mensaje a los deportistas: “Queridos para atletas, ustedes nos demuestran que la disciplina puede transformar los sueños en oportunidades. Compitan con coraje y jueguen limpio. El mundo los estará observando. Hagan de esta fiesta un evento inolvidable”, expresó.

El estadio Armando Maestre Pavajeau de Valledupar fue el escenario del show inaugural, a través de una revista musical denominada El Corazón del Mundo, un espectáculo sin precedentes que convirtió el escenario deportivo en una gran producción artística de talla internacional, concebida para exaltar la diversidad cultural, el respeto por la vida, la inclusión y la capacidad del deporte para derribar cualquier barrera.
“Hemos trabajado con lujo de detalles por este momento. Hace dos años asumimos el compromiso de hacer realidad este sueño. Con responsabilidad y convicción trabajamos, pero también con la certeza de que el deporte transforma vidas. Por eso, desde el Gobierno del Cesar destinamos una inversión histórica para la infraestructura deportiva, con la que demostramos que nuestro departamento está a la altura del mejor deporte paralímpico del continente y que estamos preparados para grandes desafíos”, fueron las palabras de la gobernadora del Cesar, Elvia Milena Sanjuan Dávila.
Durante la ceremonia, el deporte dialogó con la cultura, la tecnología y la espiritualidad en una puesta en escena que reunió a 314 artistas y movilizó el trabajo de más de 800 personas entre productores, técnicos, diseñadores, coreógrafos, creativos, personal logístico y de apoyo, quienes durante meses hicieron posible este espectáculo.

La escenografía recreó la majestuosidad de la Sierra Nevada de Santa Marta mediante una estructura de 38 metros de altura, acompañada por tecnología mapping, pantallas de gran formato, efectos especiales, juegos pirotécnicos, iluminación de última generación, animatronics, fuego y un diseño de vestuario especialmente creado para el show.
La narrativa del espectáculo estuvo protagonizada por una niña de la etnia yukpa que descendía desde la Serranía del Perijá para consultar a cuatro imponentes mamos: ¿por qué el ser humano ha perdido la empatía y continúa destruyendo el planeta?.
A partir de ese viaje simbólico, la obra invitó a reflexionar sobre el respeto por la naturaleza, la reconciliación, la diversidad y el valor de reconocer las diferencias como una fortaleza colectiva, principios que también inspiran el movimiento paralímpico.
Ciudad de música, deporte e inclusión
El delegado del Ministerio del Deporte, Oscar Figueroa Montero, destacó el respaldo del Gobierno nacional a este tipo de competencias deportivas. “Este Gobierno hace de la inclusión no una promesa, sino una realidad que se mide y se cumple. De allí que estos Juegos tengan la relevancia regional, porque el deporte tiene la capacidad de transformar vidas”, fueron algunas de las palabras del funcionario.
Por su parte, Elmer Jiménez, director de los Juegos Parasuramericanos Valledupar 2026, también se refirió a la importancia de este suceso deportivo. “Durante este camino hemos aprendido que cuando una ciudad se prepara para recibir a personas con discapacidad se vuelve mejor para todos. Son cambios que ayudan en la vida cotidiana porque entendemos que la empatía no es un gesto ocasional, es una forma de vivir en comunidad. Hoy el mundo nos mira y menciona el nombre de esta ciudad”, manifestó.
La emoción y la unión que genera el deporte también quedaron reflejadas en las voces de quienes asistieron a la inauguración. Es el caso de Andrés Orrego Galeano. “Tengo 31 años y 25 de estar viviendo aquí, en Valledupar, y nunca había visto esto en ningún tipo de evento. Los bailarines, los deportistas, las luces. Fue una emoción muy grande estar aquí, además de que se trata de un evento que despierta mucha empatía”, indicó.
Andrea de la Hoz Arias también compartió su opinión frente al acto. “Me pareció increíble. Siento que nos ponemos a la altura de grandes ciudades como Barranquilla, Cali y Medellín. Fue un espectáculo de talla nacional, algo digno de ver, y que haya sido en honor a deportistas con algún tipo de discapacidad lo hace aún más grande, porque al final son ellos quienes realmente merecen toda la atención”, expresó.
Además, la noche abrió con la presentación de la artista Isabella Vergara, vocalista de la agrupación vallenata Isa y Lolo.
Fue el reconocido cantante y compositor Wilfran Castillo quien puso el broche de oro a una ceremonia que combinó arte, tradición e innovación para proyectar al Cesar ante el continente.
Unos Juegos que hacen historia

Los II Juegos Parasuramericanos Valledupar 2026 reúnen a 1.064 para atletas provenientes de 11 países: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela, acompañados por 341 oficiales y 432 jueces, quienes protagonizan el máximo evento del deporte paralímpico suramericano.
Las competencias iniciaron este 2 de julio y culminarán el próximo 15 del mismo mes en Valledupar y la subsede de Agustín Codazzi, donde los deportistas disputan los máximos honores en 13 disciplinas deportivas, consolidando estos Juegos como una plataforma de alto rendimiento rumbo al ciclo paralímpico de Los Ángeles 2028.
Estas justas celebran la resiliencia, el talento y la determinación de hombres y mujeres que encuentran en el deporte una herramienta para superar límites, inspirar a nuevas generaciones y transformar la manera en que la sociedad comprende la discapacidad.
Con esta inauguración también se refleja el compromiso del departamento con el deporte, la inclusión y el desarrollo social.
