El presidente, Gustavo Petro, sancionó el decreto 2267 del 29 de diciembre de 2023, a través del cual prorroga la prohibición del porte de armas de fuego y suspende los permisos para este mismo en todo el territorio nacional desde 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2024.
“Prorrogar las medidas necesarias para la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego en todo el territorio nacional, en los términos y condiciones contenidas en el Decreto 2362 del 24 de diciembre de 2018. En consecuencia, las autoridades militares de que trata el artículo 32 del Decreto 2535 de 1993, en concordancia con el artículo 10 de la Ley 1119 de 2006, continuarán adoptando dichas medidas desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2024″.
De acuerdo con el documento, esta medida se establece en cumplimiento de los lineamientos establecidos en las bases del Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno Petro, según los cuales se prioriza la protección de la vida de los ciudadanos del país, así como la prevención de muertes violentas por el uso de armas de fuego.
Además, conforme con lo dispuesto por el artículo 189, numeral 4 de la Constitución Política, con la intención de “conservar el orden público en todo el territorio reestablecerlo donde fuere turbado”.
El decreto también fue firmado por Ana Catalina Cano, viceministra de Veteranos y del Grupo Social Empresarial del Sector Defensa.

El nuevo presidente de la Corporación estará acompañado en la primera Vicepresidencia, por el diputado Raúl Romero (Cambio Radical) y en la segunda Vicepresidencia por Claudia Margarita Zuleta (Centro Democrático), quien además se declaró en oposición.
En su primera alocución como mandatario de los vallenatos, Ernesto Orozco, aseguró que la tarea y el reto para el próximo cuatrienio, es restablecer el bienestar en el territorio a través del manejo pulcro de los recursos, con la participación democrática de los ciudadanos y seguridad para volver a los buenos tiempos de Valledupar, los cuales estuvieron liderados por mandatarios como Elías Ochoa, Adolfo Campo, entre otros.
“El conflicto armado nos dejó muchos estragos, aún hay una deuda histórica que exige esfuerzo con inversiones cuantiosas y decisiones trascendentales. Tengo la certeza de mis capacidades para gobernar, conozco la administración pública y las tentaciones que es un sentimiento mal sano que no conoce mi corazón”.
